Y Hitler era vegetariano

Gary Francione | abril 21, 2009 | Traducción: Ana María Aboglio. Ediciones Ánima.

© Gary Francione.
© Traducción: Ana María Aboglio © 2009 Ediciones Ánima.
Texto perteneciente al Blog personal de Gary Francione.
21 de abril de 2009

Estimados/as colegas:

En lo que parece ser un intento de atender a las críticas que el Presidente Obama recibió cuando el Department of Homeland Security emitió una declaración y un informe acerca del extremismo de derecha, el FBI acaba de anunciar que el terror también puede venir de la “izquierda”: el primer terrorista nacional mencionado en la lista de los sospechosos de terrorismo “Más Buscados” del FBI es Daniel Andreas San Diego, descripto como un “activista por los derechos animales,” “terrorista de izquierda”, y “vegano.”

El primer problema con este relato es que conecta el movimiento por los derechos animales con la izquierda política. Esto es un problema porque tal conexión es, en el mejor de los casos, una exageración. Verdaderamente, muchas de las más prominentes organizaciones y personalidades animalistas, particularmente en EE.UU, han adoptado políticas reaccionarias, si es que adoptaron alguna posición política. Hay algo más reaccionario que el sexismo obstinado de PETA o los premios que PETA otorga a gente como Pat Buchanan y Arnold Schwarzenegger? Uno de las personas más elogiadas en el movimiento contemporáneo de defensa animal norteamericano es Matthew Scully, que escribía discursos para George Bush, Dick Cheney y Sarah Palin y que, en su escritura, presenta una visión cristiana conservadora, que dice que deberíamos mostrar “piedad” hacia los animales, pero acepta que los animales no humanos son moralmente inferiores porque sólo los humanos fueron creados a imagen de Dios. La Humane Society of the United States, afirmando que “el movimiento de protección animal nunca debería confinarse a sí mismo ni en la izquierda ni en la derecha de la política norteamericana,” aplaude Rush Limbaugh. En cualquier caso, sencillamente es dudoso generalizar y decir que el movimiento por los derechos animales norteamericano es izquierdista.

El segundo problema es que este relato sugiere, injustamente, que el movimiento por los derechos animales es un movimiento de violencia. Sí, es verdad que hay algunas personas que defienden la violencia, pero éstas son muy pocas. El abrumador número de defensores de los animales con que me encontré a lo largo de las casi 3 décadas en que estuve involucrado con este tema, son críticos vehementes de la violencia. Ellos entienden que la violencia es el problema, no la solución; entienden que la violencia sólo puede engendrar más violencia.

De acuerdo a como se informa, San Diego, afirmando ser parte de la “Células Revolucionarias-Brigada por la liberación”, bombardeó dos corporaciones en California que realizaban pruebas en animales. ¿“Células Revolucionarias-Brigada por la liberación”? ¿Es algún tipo de broma? En cualquier caso, que San Diego sea o no culpable de esas acusaciones, es una cuestión que la corte decidirá. Pero aquéllos que promueven o se involucran con la violencia no hacen nada para cambiar el pensamiento social acerca de esta cuestión; todo lo que ellos hacen es asegurar que nadie tomará en serio las ideas éticas importantes. Ellos dan a los otros una excusa para descartar esas ideas.

En mi trabajo y en este blog (1, 2) argumenté que la posición de los derechos animales, apropiadamente entendida, es inconsistente con la promoción o el uso de la violencia.

El tercer problema es que el relato se las ingenia para enfatizar que San Diego es vegano. ¿Y qué? ¿Por qué esto sería siquiera relevante? Esto me recuerda el número de veces que, a lo largo de los años, alguien me argumentó que la preocupación acerca del estatus moral de los animales debería ser rechazada porque Hitler era vegetariano. Dejando de lado el hecho de que Hitler no era vegetariano, ¿qué relevancia lógica tendría si lo fuera? Stalin comía carne. ¿Esto significa que todos los comedores de carne son moralmente como Stalin? Por supuesto que no.

San Diego puede o no ser culpable de esos cargos. Pero aún si él es culpable, e incluso si es vegano, ¿es eso relevante para la moralidad del veganismo? ¿Nos está diciendo alguna cosa acerca de los veganos? No, por supuesto que no. Que yo sepa, Osama Bin Laden come carne.

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