Vestirse de muerte

«Por eso es que sus muertes
son los exasperados rostros
de nuestra vida.»
Olga Orozco. «Las muertes».

La confección de abrigos y accesorios de piel verdadera se hace por lucro. Su uso, por ignorancia y/o vanidad. Cualquier persona medianamente informada y mínimamente sensible puede acceder a la terrible crueldad asociada a esta actividad comercial, se trate de animales criados en cautiverio o entrampados en su hábitat natural.

Pieles, hasta hace poco signo de lujo y riqueza, cada vez más sinónimo de consumo depredador. Atañen a un acto de violencia inserto en la imagen misma de la vestimenta o accesorio de piel. Más que de riqueza, símbolo de absoluta miseria.

El comercio de pieles es un negocio multi-billonario que involucra a varios sectores. Criadores, cazadores y grandes negociantes compran las pieles para ser subastadas en los centros de Nueva York, Seattle, Toronto, Hesinki, Copenhagen y St. Petersburgo. Los compradores son grandes industrias que confeccionan abrigos y accesorios. Éstos serán luego comercializados hasta llegar a la venta minorista.

Cada abrigo o accesorio de piel representa el intenso sufrimiento de muchos animales. Al igual que en todas las formas de explotación, tal vez te cueste leer este informe como nos cuesta a nosotros escribirlo. Pero el auténtico dolor, es el de ellos.