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Las diferentes terapias naturales

©Dr. Juan Agustín Gómez © Ediciones Ánima


Cuando utilizamos la palabra natural no siempre queremos decir lo mismo. Si llamamos naturales a los medios terapéuticos que se utilizan exactamente como se los encuentra en la naturaleza, son realmente muy pocos los que mercerían esa denominación.

La plantas, en general, se secan, se muelen, se maceran, se cuecen, es decir, se someten a manipulación antes de ser utilizadas como medicamentos. Sólo en alguna ocasión y alguna especie, es utilizada como se la encuentra servida en la mesa de la Madre Natura.

Los aceites aromáticos usados en la Aromaterapia son el producto de un delicado proceso de destilación.

Y entonces, ni hablar de la homeopatía. Un medicamento homeopático, antes de serlo, es triturado, macerado, exprimido, machacado, diluído y sucusado, es decir "dinamizado", hasta alejarse tanto de la sustancia original que solamente el contacto con una fuerza vital específicamente sensible, a través de sus reacciones, podría detectar su existencia.

Entonces, podríamos decir que aceptamos llamar "natural" a una técnica terapéutica que utiliza elementos que no son originados en la síntesis industrial y que, tanto su elaboración cuanto su utilización se basan en determinadas leyes naturales. Leyes que rigen el orden natural de las cosas existentes y la manera en que esas cosas se relacionan entre sí. Leyes que demuestran y gobiernan el para qué de la existencia de cada una de esas cosas.

De las diferentes terapias ampliamente divulgadas hoy, voy a dedicarle atención solamente a aquellas con las cuales he conseguido alguna experiencia personal. AROMATERAPIA, FITOTERAPIA, FLORALES (Específicamente el sistema de Eduard Bach) y la transmisión directa de energía a través de la imposición de manos, toques, masajes o "pases".
Ésto último, recomendado, aplicado y enseñado por Samuel Hahnemann en los últimos parágrafos de su "Organon..." es llamado por él mismo "mesmerismo", debido al nombre del difusor de la técnica, su contemporáneo Dr. Mesmer. Se trata de una técnica análoga a las difundidas hoy, con diferentes orígenes, como reiki, curación pránica, etc., algunas ligadas a determinadas prácticas religiosas como la conocida con el nombre de SHO-REI. Por respeto a todas ellas debo decir que las estoy mencionando exclusivamente a manera de referencia dado que sólo experimenté en mí mismo y en mis pacientes la primera, reiki. La ignorancia me impide emitir opinión alguna en relación a las demás.


Fitoterapia

El uso del poder medicinal de las plantas constituye una ciencia antigua y ampliamente difundida en todo el planeta.

Prácticamente no existe civilización conocida que no haya utilizado o utilice éste comocimiento para resolver el sufrimiento y las dificultades que ocasiona la enfermedad. De hecho, Hahnemann conocía muy bien ésta linea de trabajo y perfeccionó el uso de muchas de las especies vegetales conocidas y utilizadas entonces mediante la manipulación homeopática y la "experimentación pura". De ésta manera consiguió ampliar y profundizar el conocimiento de las capacidades curativas de las especies que experimentó permitiendo su utilización en casos cada vez más específicos y particulares.
Algunos ejemplos: Nux vomica, Ignatia amara, Angustura, Chelidonium.... Por mencionar algunas de las más conocidas... Pero.... Cómo olvidar a la primera, la que dió origen a lo que luego se conocería como " LA NUEVA MEDICINA"... la CINCHONA OFFICINALIS, o CHINA OFFICINALIS o simplemente CHINA?. Fué el primer medicamento experimentado por Hahnemann al advertir que su capacidad de curar la fiebres intermitentes se debía al hecho de se capaz de producirlas. Este es un ejemplo del uso de las capacidades curativas de una planta por civilizaciones americanas anteriores a la llegada de los colonizadores europeos. Era con CHINA que los habitantes de estas tierras curaban la fiebre palúdica, enfermedad típica de las regiones húmedas y pantanosas de América. Sus dicípulos y seguidores continuaron realizando nuevas experimentaciones ampliando considerablemente el número de medicamentos homeopáticoas de origen vegetal.

Aclaremos la diferencia: Cuando preparamos y bebemos o administramos un té de "Cola de caballo" ( Equisetum ) estamos haciendo fitoterapia.
Si sometemos a esa planta al método homeopático de dinamización (trituración - dilución - sucusión), al tomarlo o administrarlo estamos utilizando un medicamento homeopático.

Si friccionamos con tintura de Arnica la región de un músculo dolorido por el esfuerzo o por un traumatismo, eso es fitoterapia.Si administramos, por vía oral, Arnica 30 CH. Eso es Homeopatía.

Un polvo, una tintura, un extracto, el jugo fresco, etc. de una planta con capacidades medicinales reconocidas, actúa por acción directa, físico-química, de los principios activos que contiene, de una manera homeopática o no homeopática (por la ley de los semejantes o de los contrarios). Una dinamización homeopática, con una dilución superior a la 12 CH actúa por similitud de su capacidad de acción (conocida a través de la experimentación homeopática) con la sensibilidad particular del paciente, expresada y reconocida por los síntomas que presenta. Esta es la manera de aplicar la Ley de los Semejantes en la práctica.

Por otra parte, la terapéutica homeopática no utiliza solamente medicamentos de origen vegetal, sino también de origen animal y mineral.

La FITOTERAPIA puede, en determinados casos , ser compatible con el tratamiento homeopático. Es el veterinario homeópata que debe decidir en qué momento y de qué manera utilizar este instrumento terapéutico. En general tengo la certeza de que utilizar caléndula o propoleo como antisépticos de acción local, tanto en piel como en las mucosas externas es preferible al uso de antisépticos convencionales ( a base de iodo, amonios cuaternarios, etc..).
Combinaciones de tinturas de caléndula, hamamelis, árnica, propóleo, etc., producen excelentes resultados en el tratamiento local de las heridas quirúrgicas o accidentales.

El uso de extractos de melissa, passiflora y/o valeriana, por ejemplo, son preferibles a uso de tranquilizantes o ansiolíticos de síntesis para ayudar a muestros pacientes excesivamente tensos, ansiosos o estresados por circunstancias especiales.

Combinaciones de preparados vegetales adecuados suelen ser efectivos y mejor tolerados que los antiparasitarios convencionales, tanto externos (pulgas, garrapatas...) cuanto internos (verminosis). Con la ventaja de no aplicar en el cuerpo de nuestro querido animalito terribles venenos como los piretroides, fosforados y otros igualmente tóxicos y contaminantes del ambiente.

En fin, el uso de las capacidades terapéuticas de las plantas suele ser un acompañante adecuado de un tratamiento homeopático cuando necesitamos controlar una situación particular y queremos evitar, como es lógico, introducir en el organismo de nuestro amigo sustancias difíciles de eliminar, con efectos tóxicos, capaces de producir nuevos síntomas e interferir en el tratamiento dificultando la evaluación de la evolución.

Paralelamente, al no utilizar drogas sintéticas, además de colaborar en la conservación del medio en el cual convivimos todos los seres vivos de este planeta, estamos dando nuestra contribución en la lucha contra el uso inútil y cruento de la experimentación en animales, tan sensibles y necesitados de consideración y respeto como nuestro perro o nuestro gato.

Pero no debemos olvidar: NUNCA decidir qué medicamento usar sin consultar al Médico Veterinario, especialmente si su animalito está recibiendo un tratamiento homeopático.


Aromoterapia.

Tan antigua como la fitoterapia, la aromaterapia, aunque no se la identifique con ese nombre, está incorporada naturalmente a la vida cotidiana de los pueblos en todo el mundo.

Hojas de eucalipto en un recipiente con agua hirviente aromatizaba el aire de la habitación del enfermo de gripe. A veces sus vapores eran inhalados por el paciente resfriado, con la cabeza cubierta con una toalla, improvisando una carpa terapéutica.

Fricciones con acohol alcanforado. Agua de rosas. Hojas de romero secándose sobre la estufa y distribuyendo su inconfundible aroma. Manojos de lavanda dentro de los armarios. Bolitas de naftalina resguardando las ropas guardadas para la próxima temporada. El olor de las especias difundiéndose por la casa mientras se elabora la comida preparando así, física y emocionalmente, al organismo de los comensales para recibir el alimento. Los famosos espirales, con palo santo y piretro, esparciendo su humo aromático para espantar a los molestos mosquitos. El incienso en los templos. Las románticas emociones estimuladas en los amantes por el penetrante aroma de los jazmines en los patios veraniegos. El aire inundado por la presencia inconfundible de la dama de noche inspirando sentidas serenatas.

Aromas que estimulan, aromas que relajan, aromas que enamoran, aromas que repelen, aromas que curan, aromas.....aromas......aromas.....
Vió? Siempre estuvimos rodeados por aromas que, sabiéndolo o no, ejercían su influencia benéfica en nuestras vidas. Y siempre, desde que se tienen noticias fundadas, existieron sabios "perfumistas", especialistas en la elaboración y el uso de estas sustancias naturales.

La aromaterapia es una ciencia y su uso adecuado un arte. Podemos servirnos de los aromas contenidos en los aceites esenciales para ayudar a nuestros pacientes no humanos, de una manera natutral, no contaminante, no tóxica y sin efectos colaterales peligrosos.

Ahora bien, no todos los aromas son utilizables indiscriminadamente en cualquier especie animal y en cualquier circunstancia. Algunos aceites pueden ser usados más libremente que otros. Esos otros deben ser usados cuidadosamente si queremos obtener la totalidad de sus beneficios. La especie a que pertenece nuestro animalito, sus caracteristicas individuales, el tipo de padecimiento que sufre (si está enfermo) y el tipo de medicamento homeopático que esté recibiendo decidirán cuales son los más indicados en cada caso y el momento adecuado para emplearlo sin interferir en la buena evolución del tratamiento.


Flores de Bach.

Eduard Bach, médico homeópata inglés, fallecido con 50 años de edad en 1936, creó un sistema médico basado en el uso de la capacidad terapéutica de flores silvestres sometidas a la acción del sol o a la cocción en agua pura de manatial, en determinadas circunstancias y siguiendo una técnica particular.

Estos remedios florales se utilizan según lo indiquen los estados del ánimo del paciente, son "remedios del alma". El conocimiento de sus capacidades fue adquirido por el creador del método gracias a su capacidad de percibir los efectos de la flor sintiéndolos en sí mismo por el simple contacto o proximidad. El uso posterior en la clínica fue confirmando esas capacidades y sus seguidores continuaron usando las 38 esencias que componen el sistema dejado por su creador.

Con el tiempo fueron apareciendo una multitud de remedios florales de distintas regiones del mundo, configurando diversos "sistemas". El reconocimiento de las propiedades de las diferentes especies se basa en la tradición folclórica regional, en elementos analógicos, alegóricos y simbólicos contenidos en la naturaleza de cada una y en la "percepción" de los investigadores.

Cuando se le pregunta al Dr. Zalman Bronfman - prestigioso homeópata de la Escuela Médica Homeopática Argentina - sobre "las flores de Bach", suele responder : "Yo uso la flores de Hahnemann".

Esto es absolutamente verdad. Entre los miles de medicamentos existentes a disposición de los homeópatas figuran una respetable cantidad de "flores" y, como ocurre con todos los medicamentos usados en Medicina Homeopática, sus capacidades curativas se reconocen mediante el método experimental, científico, dejando un mínimo margen de error posible para su utilización posterior por el homeópata práctico bien entrenado.

Por otra parte, el método experimental homeopático permite reconocer la relación del medicamento experimentado con la totalidad de las estructuras y funciones del ser vivo, desde las más groseras hasta las mas sutiles, obteniéndose así un conocimiento más, completo, profundo y seguro.

En resumen, podríamos enumerar 3 diferencias fundamentales entre los sistemas florales y la Medicina Homeopática: La Ley de los Semejantes, el Método Experimental y el uso de sustancias perteneciantes a los tres Reinos de la Naturaleza.

No obstante sus limitaciones, en mi práctica he obtenido algunas satisfacciones usando combinaciones de las escencias florales de Bach, en casos específicos.
Así como con el empleo de cualquier otro método que tenga la capacidad de modificar los síntomas de los pacientes, es el médico veterinario quién debe decidir, cómo, cuándo y con quién utilizar estos medicamentos.
Su uso por personas sin conocimientos médicos es un grave error. Las escencias florales NO SON INOCUAS. Su capacidad de actuar sobre las emociones no significa que no tienen acción sobre las funciones y estructuras del cuerpo. Cuerpo y alma son una sola y misma cosa; lo que se modifica en uno incide sobre la otra, y vice-versa. El desprecio, por parte de la "AUTORIDAD" médica, de sus capacidades, ha permitido el uso libre de estas sustancias por personas no preparadas para evaluar, integralmente, el estado de salud de los otros y, mucho menos, de sí mismos, facilitando la automedicación.

La frase del Dr. Eduard Bach: "cúrate a ti mismo", de ninguna manera debe interpretarse como " automedícate" -lo que sería obviamente un superficialidad, por otra parte peligrosa- sino como "conócete a ti mismo y a partir de ese autoconocimiento podrás encontrar el camino hacia una curación verdadera y, por lo tanto, permanente".

En el capítulo de primeros auxilios y consejos generales daré algunas indicaciones de uso práctico de fitoterápicos, aromaterápicos y florales.


Reiki

Me niego terminantemente a tratar de explicar aquí en qué consiste este método curativo. Y me niego porque, en primer lugar, exiten multitud de publicaciones al respecto y, luego, porque la única manera de comprender de qué se trata y cómo funciona, es hacer un entrenamiento con la guía de un Maestro, o Maestra, y experimentarlo.

Estoy convencido de que, en todo acto médico, cualquiera sea el método terapéutico que se utilice, las consecuencias benéficas que puedan conseguirse dependerán, en gran medida (si no totalmente), de la circulación de un tipo de energía particular que fluye a través del terapeuta que la invoca hacia el paciente que la necesita.

En verdad, nunca es el médico ( o el médico-veterinario ) el que cura, sino el Amor del Gran Espíritu, que cuida de todas sus criaturas. Y ese Amor es la energía reconciliadora, unitiva, conservadora, capaz de retornar al orden a aquello que está desordenado. De poner en el camino de la unidad a aquello que se dirige hacia la dispersión. El terapeuta es sólo un canal, un conducto que vehiculiza la VOLUNTAD SUPERIOR. Pero, ¿qué es lo que hace que un terapeuta funcione mejor que otro como conductor de ese poder curativo? La INTENCIÓN.

Esta palabra resume un conjunto de actitudes y virtudes que el médico debe reunir. Si la INTENCIÓN está puesta, totalmente, en ayudar al paciente, el médico no dejará nunca de perfeccionarse en el dominio de su arte, continuará adquiriento conocimientos y habilidades, así como incrementando su sensibilidad y su capacidad de comprensión frente a los sufrimientos de los enfermos. Con cada uno de ellos, todas sus energías y facultades estarán encaminadas hacia su única misión. Su capacidad de amor por el prójimo, de compasión, de solidaridad, de altruísmo, estarán presentes en ese momento y en ese lugar.

Cuando el médico puede renunciar a la idea de ser artífice y propietario de la curación, sustituyéndola, conscientemente, por la decisión de poner todo el esfuerzo de que es capaz en la realización de su parte del trabajo, utilizando libremente las técnicas que cada caso requiera, habrá creado las mejores condiciones para que el reestablecimiento de la salud se produzca.
Si ésto ocurre, la euforia del ego será sustituida por la gratitud y la tranquila satisfacción del SER y así, el médico sabrá que esa energía, llámese como se llame (magnetismo, reiki etc.) , estuvo presente, y lo que suceda será lo mejor para el paciente, dadas las circunstancias.

La técnica es un vehículo, un instrumento y una oportunidad. Representa el desarrollo táctico de una acción para alcanzar un objetivo. Un conjunto de pasos prácticos que posibilitan que se exprese la INTENCIÓN.

2007

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