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Cuando
hablamos de prevención, las ideas que llegan a nuestra
mente están relacionadas con "inmunización",
es decir vacunas y "diagnóstico precoz", o
sea detectar una enfermedad en sus comienzos, cuando su aparición
en el organismo es reciente y aún no ha adquirido un
desarrollo que dificulte su control terapéutico. Más
recientemente, y en especial en los medios con alguna cultura
médica, se habla de "factores de riesgo". Estos
factores son el resultado de estudios estadísticos, cuantitativos,
que han permitido relacionar ciertos hábitos, circunstancias
y condiciones con la aparición más frecuente de
determinadas patologías.
En general, estos conceptos
están basados en una idea, propia de la medicina convencional
(mecanicista-materialista), que sostiene que en la inmensa
mayoría de los casos, las enfermedades son causadas
por factores externos al organismo. Factores agresivos y hostiles
a la vida que, ingresando al sistema actúan destruyendo
la salud. Son los llamados agentes patógenos o noxas.
En el caso de las enfermedades infecciosas y parasitarias
esto resulta muy claro. La relación causa-efecto entre
la patología y los microorganismos es, aparentemente,
comprobable. Por eso los esfuerzos están dirigidos
a descubrirlos e identificarlos con el fin de diseñar
las armas necesarias para combatirlos, evitándolos
o destruyéndolos.
En el de las enfermedades no infecciosas, los "factores
de riesgo" incluyen la herencia, utilizándose
una enorme cantidad de energía para descubrir dónde
está alojada la información que genera un determinada
"predisposición" y, aunque es reconocido
que sólo algunos de los portadores de esa información
genética podrían desarrollar la enfermedad,
se realizan ingentes esfuerzos en ese sentido con la expectativa
de evitar la presentación de enfermedades mediante
la manipulación de dicha información.
Es decir, también en este último caso, la causa
de la enfermedad tendría un origen externo al individuo
enfermo, la presencia de un agente agresor sería la
causa, y el camino para la prevención o la cura consistiría
en desarrollar una manera de eliminar o controlar ese "agente
patógeno", invasor y contaminante.
El criterio sería, básicamente, el mismo empleado
al considerar a los microorganismos presentes junto a los
síntomas de una enfermedad, como la causa fundamental
de su aparición o manifestación, aunque no todos
los individuos sometidos a su presencia enfermen.
Los homeópatas solemos decir que un paciente no está
enfermo porque tiene una enfermedad, sino lo contrario, que
tiene una enfermedad porque está enfermo.Esto significa
que lo que denominamos "enfermedad" porque conforma
un cuadro identificable por un grupo de síntomas reconocibles,
es nada más que una manifestación parcial, localizada
en el tiempo y en el espacio, de un disturbio o alteración
en el "alma", "principio vital" o "fuerza
vital", cuya cualidad inarmónica se hace accesible
a nuestros sentidos, precisamente por esos síntomas.
En el estado de salud la fuerza vital armónica mantiene
al organismo en un maravilloso equilibrio, tanto en sus emociones,
cuanto en sus funciones y estructuras, estableciéndose
una situación de bienestar y libertad que permite al
ser desarrollar plenamente las potencialidades de su vida.
Así, estando todas la funciones ordenadas y alineadas
hacia su fin natural y ejerciendo cada una eficientemente
su tarea, la capacidad de adaptación a las circunstancias
cambiantes del medio, la claridad de evaluación e identificación
de los entes con los que se relaciona y, como consecuencia,
el equilibrio de sus sensaciones y emociones, le permitirán
interactuar adecuadamente con ellos identificando correctamente
a sus amigos y enemigos apartándose de éstos
y prefiriendo la compañía de aquéllos.
Esto significa: El sistema inmunitario trabajando con el
máximo de su eficacia, con su capacidad completa de
identificar y eliminar a los posibles agresores y de adaptarse,
sin reducir su capacidad, a las exigencias circunstanciales.
Por eso, como decíamos antes, para no enfermar lo
mejor es mantenerse sano.
La enfermedad es solo la SUSCEPTIBILIDAD. Un desorden dinámico,
sutil de la fuerza vital, del alma. Un disturbio en la intención,
una alteración en el propósito, una manera errada
de evaluar los objetos y las circunstancias y por lo tanto
de reaccionar. EL RESTO SON LAS CONSECUENCIAS.
Nuestra propuesta es trabajar para corregir las CAUSAS, como
un camino eficaz de evitar esas consecuencias.
Vacunar, ¿es prevenir?
Sí, de alguna manera, pero instalando en el organismo
un desequilibrio mayor, más poderoso, una enfermedad
mas profunda que aquélla que se trata de evitar.
Esto tiene un precio que luego deberá pagarse en la
forma de trastornos y sufrimientos crónicos y la tendencia
a desarrollar nuevas y más graves enfermedades, de
todo tipo, especialmente aquellas que involucran al sistema
inmunitario, desde las alergias hasta las más destructivas
autoinmunes. Por otra parte, su efectividad es totalmente
cuestionable y, de hecho, cuestionada. [1]
El diagnóstico precoz, ¿es precoz?
En parte... Si nos referimos a las posibilidades de "curar",
o de evitar el desarrollo completo, de una determinada patología,
puede ser... Sólo que cuando se descubren los primeras
manifestaciones de una enfermedad, ella ya está instalada.
Ya no podemos evitar su aparición. Ella ya está
allí.
Entonces, ¿existen otras posibilidades ?
Obviamente. De otra manera esta exposición no tendría
ningún sentido.En el caso de los animales no humanos,
de cuya plenitud y felicidad somos responsables, el mantenimiento
de la salud se basa en las siguientes premisas:
A.- Protección. Acompañamiento
adecuado del proceso de gestación, lactancia, destete
(reemplazo del vínculo parental por la integración
a un nuevo grupo de pertenencia), crianza y maduración
del animal asegurándonos de que reciba el trato,
el ambiente y las respuestas del medio exigidas por las
necesidades propias de la especie.
B.- Alimentación. Con las
condiciones adecuadas a las características fisiológicas
de las funciones nutritivas de ese organismo . Conteniendo
todos los elementos imprescindibles para la especie a la
cual pertenece y libre de componentes tóxicos o artificiales.
C.-Higiene y alojamiento. Saludables,
según las particularidades específicas.
D.- Medicación: Dirigida,
si fuera necesario, a restablecer el equilibrio de TODAS
las funciones ( orgánicas y emocionales ) armonizándolas
y redireccionándolas hacia los propósitos
que les fueran naturales ( fisiológicos). De manera
que el sistema inmunitario cumpla con sus funciones específicas
con el máximo de eficiencia.
La homeopatía ofrece tres niveles posibles para
acercarse a estos propósitos.
1) Medicamento individual.
2) Medicamento del "Genio Epidémico". Cuando
se trate de enfemedades epidémicas o endémicas.
3) Nosodes. Medicamentos preparados con el producto patológico
de la enfermedad que se trata de prevenir.
Los ítems A, B y C incluyen todos los factores que
componen la convivencia, cuyo conocimiento nos permite acompañar
el delicado proceso de impregnación, socialización
y educación. Es decir, desarrollo armónico
del individuo e incorporación al ecosistema en el
cual deberá desenvolverse su vida.
Es simple. Si queremos ayudarlos a mantenerse sanos deberemos
esforzarnos por conocerlos. De esta manera estaremos capacitados
para darles lo que ellos necesitan para su propia felicidad.
La fórmula mágica, para alcanzar ese conocimiento,
está compuesta por dos palabras: AMOR y RESPETO.Nota:(1)
Entre tantos otros:
- Eduardo A Yahbes. Vacunas y Homeopatía. Artículo
Editorial. Revista de la Asociación Medica Homeopática
Argentina.
-Fernand Delarue. Salud e infección. Ed. Nueva Imagen.
México. 1980.
-Harris Coutler. Vaccination, Social Violence and Criminality.
Washington D.C.. 1991.
-Adverses Effects of Perttusis and Rubella Vaccines. !991.
DPT Vaccine and Chronic Nervous System Dysfunction. 1994.
National Academy Press. National Academy of Sciences.
-Harris Coutler y Barbara Fischer. DPT, A Shot in the
Dark. AveryPublishing Group. NY.1991.
-Faure M.. Sobre la causa de las epidemias.
-Tchijevsky A. Las epidemias.
-Techoueyres R. Sobre el rol de la bacteriología
en Medicina. El genio epidémico.
-The international Vaccination Newsletter. Editor
Dr. Kris Bouglomme.
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