Mensaje de Ánima- Ética
para los Derechos Animales.
Desde el año 2000, cuando realizamos las primeras
acciones pro-derechos animales rechazando la experimentación
en animales que comenzaba a regularizarse oficialmente en
nuestro país a través de la creación
de la Carrera de Técnico en Animales de laboratorio,
la mayor preocupación de la comunidad científica,
ciertamente pro-viviseccionista, ha sido establecer los siguientes
postulados:
- La experimentación es necesaria para la salud humana.
Como lo manifestara la Fundacion Favaloro a través
de una de sus voceros: "¿Qué quieren?
¿Que experimentemos en personas?" Recordamos
que en el caso han practicado vivisección durante
muchos años con perros. Ahora las ovejas parecen
ser el sujeto de elección..
- La experimentación se hace bajo los protocolos
de bienestar animal. El ANMAT tiene amplia reglamentación
para los Bioterios donde se crían los animales que
serán sujetos de experimentación: "No
queremos que sufran sin necesidad, propiciamos siempre el
cumplimiento de normas de bienestar animal."
Ambos postulados encuentran respuesta de Ánima, entre
otras vías, a través de estas páginas.
Las conferencias y el
video educativo difundido en las Jornadas dan cuenta también
de nuestra pública postura. La nota publicada en el
2000 por Ana María Aboglio en el diario Clarín,
Revista VIVA, hoy aplicada a estudios de bioética nivel
básico por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires,
responde también a estas cuestiones. Hemos presentado
también amplia documentación sobre el tema a
legisladores municipales, provinciales y nacionales.
En concordancia con la política de la comunidad científica
argentina oficial, la Escuela de Medicina de la Facultad Nacional
de La Rioja, celebra en estos días la construcción
de su nuevo Bioterio. Esto no es un hecho aislado, sólo
se ponen en el mismo camino de las demás facultades.
Forma parte de una estructura especieísta que alcanza
los sectores jurídicos y socio-económicos en
su totalidad. En Capital Federal, el Bioterio Central fue
objeto de una reciente manifestación realizada por
Ánima, previa a las mesas de concienciación
del 29 de abril pasado. El Instituto Lanari, objeto de denuncias
en base a la ley de protección animal por parte de
proteccionistas (porque experimenta en perros) fue elegido
como lugar
símbólico de experimentación en animales
y explotación animal en la materia. Desde aquellos
primeros perros que se quisieron rescatar por la vía
legal, muchos han ido reemplazando a los mismos. El Dr. Finkelstein
remarcó en los medios que ellos se veían obligados
a usar directivas de protección canadiense y que pedían
normas de bienestar animal en el país. El resultado
del juicio abierto en el Lanari, estableció la "necesidad
de mejorar el estado de las jaulas", acorde con la propia
ley y la
declaración del Bienestar Animal o la de los Derechos
Animales. [Ver Nueva
Declaración de los Derechos Animales]
Por su parte, tanto facultades argentinas como conocidas
empresas privadas, crían y exportan animales modificados
genéticamente para experimentación, ofreciendo
una especie de menú a la carta para consignar los precios.
Ya se han fabricado también clones animales para uso
en medicina humana.
Ánima se opone a la experimentación
en animales absolutamente. Si es de alto
riesgo continuar con este modelo biomédico para
la salud humana, no se puede pensar en jaulas limpias y con
temperatura controlada que representan, por otro lado, un
interés de los propios experimentadores. Si significa
la dominación
y la tortura de millones de individuos, no se la puede
aceptar por la posibilidad de que resulte un adelanto médico
que debería buscarse por otra vía. Si representa
sufrimiento y esclavitud para seres sintientes, los defensores
de los animales no podemos aceptar "el
control para que no haya sufrimiento innecesario".
Mientras que la experimentación en cosméticos
no es obligatoria, la necesidad de cobertura legal para la
venta de productos farmacéuticos ha tenido un papel
fundamental en la obligatoriedad del testeo de productos.
La disección (uso de animales vivos para enseñanza)
es habitual en universidades privadas y se realiza indirectamente
en las universidades públicas, sorteando ciertas normas
no ratificadas que las prohibirían. Las empresas privadas
pretenden además realizar en países como los
nuestros lo que les está resultando difícil
en otros donde la oposición a la experimentación
en animales es cada vez más fuerte.
El día que la mayoría de las personas con preocupación
moral por los animales no humanos puedan comprender el grado
de manipulación que sobre ellas se ejerce para minimizar
el sufrimiento de los animales, para sostener la esclavitud
animal, y para obligarlas a la falsa opción emocional
de tener que elegir entre sus hijos y los animales, estaremos
todos juntos bajo una misma bandera y con la misma voz de
oposición a una de las más aberrantes prácticas
que el humano ejerce, en un acto de dominación sobre
los más desprotegidos e incapaces de defenderse. Ese
día está llegando.
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