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Animales Sin Hogar. Realidad marplatense

Artículos Año 2004

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La mirada del comentario y la denuncia. Mensajes y análisis del movimiento.

 

Por Gabriela Romer

Por qué en Mar del Plata sigue existiendo la superpoblación de animales de compañía y por qué no se declara no eutanásica.

La ciudad desborda de perros y gatos, el servicio de esterilización municipal gratuito sólo se otorga tres meses al año en algunos barrios, el resto del año se cobran 14 pesos las intervenciones en el lujoso Centro de Zoonosis construído en el año 2000 y lo recaudado es administrado por la comisión asesora del mismo centro a cargo del veterinario Carlos Jiménez que se “ocupa” de la compra de insumos y es quien visita a los concejales para aconsejarlos sobre las maravillas de sostener una ordenanza de eutanasia (discriminada) como la vigente, puesto que este doctor de animales “considera que la eutanasia es necesaria”. Como era de esperar la rendición de cuentas de la comisión asesora fue rechazada en el Municipio porque la misma no cumplía con las formalidades correspondientes, por lo tanto desconocemos hasta la fecha en que se destina el dinero recaudado por esta comisión.

A todo esto se suma la falta de interés, de compromiso, de sensibilidad de toda una comunidad que está y se siente al margen del sufrimiento de los animales. El grueso del proteccionismo marplatense forma ligas o grupos pequeños en algunos barrios que se ocupan de los perros y gatos que tienen la suerte de cruzarse con ellos en sus barrios para recibir ayuda. Este proteccionismo jamás participa de las convocatorias a manifestaciones en reclamo de un partido no eutanásico, considerando irrelevante o una pérdida de tiempo a los reclamos, a las marchas, a la educación de la población y a la participación comprometida por un cambio. Este proteccionismo sufre por los perros y gatos que ve.

La mayoría del proteccionismo apoya el accionar y acompaña a una autodenominada “proteccionista”, que conduce programas radiales y televisivos de “mascotas”, y aprovecha a ofrecer en venta los cachorros cockers de sus propias perras que cruza para lucrar, cual objetos en el mercado de compraventa, y en forma seguida aconseja a sus oyentes-admiradores que es necesario esterilizar a las hembras, es decir a las hembras mestizas, entre comerciales de alimentos balanceados, de carnicerías y productos testeados en animales. Esta misma conductora y sus amigas proteccionistas cuentan en su programa radial cómo mantienen entrevistas con funcionarios municipales para solicitar esterilizaciones en los barrios de la ciudad y nos relatan cómo lo hacen: “fuimos en representación del proteccionismo, muy perfumadas y con tapado de piel y cuero para pedir esterilizaciones, la jefa de Veterinarios, Patricia Hollman, nos dijo que los animales que ingresan en los caniles están en mal estado porque ingresan así, y yo creo que lo mejor para esos pobres animales es aplicarles un eutanásico”. Esta señora conductora que regala muestras de alimento balanceado es admirada por la mayoría del proteccionismo local que recibe sus donaciones y apoya sus ideas “proteccionistas”.

Otra parte del proteccionismo cree ilusoriamente que participar de algunas manifestaciones contra el gobierno de turno o conversar con los distintos concejales sosteniendo el mismo discurso por años también (hablar de la dolorosa muerte por el uso de "Paranoval" o decir que la culpa la tiene el gobierno porque la gente es educada) es el camino para lograr la ordenanza no eutanásica (como si una ordenanza fuese a resolver todo) y al no alcanzar su objetivo desisten (abandonan a los animales) sabiendo que la formación en el tema, la perseverancia y fundamentalmente el trabajo con la gente, responsable directa de esta triste realidad es sin duda una causa difícil y dura sin resultados inmediatos, un proceso lento y duro que tiene que ver con muchas otras situaciones. Este mismo proteccionismo “retirado” y opositor a ultranza de la eutanasia aplicada por los veterinarios municipales no duda ni se cuestiona en llamar a veterinarios particulares para que apliquen inyecciones letales a los animales atropellados en sus barrios. Pareciera que la eutanasia privada difiere de la estatal.

La totalidad del proteccionismo no comprende que la superpoblación se genera también por la venta masiva de cachorros que no cesa, y por eso consideran aceptable que se pueda ser proteccionista y vender perros o ser proteccionista y tener animales de raza sin castrar y hacerlos cruzar al mismo tiempo que se enarbola la bandera de “esterilización gratuita, masiva y extendida” (para todos los mestizos). El animal que vive y sufre en las calles de esta ciudad es en su mayoría mestizo y descendiente de perros de raza sin duda. Más de un 50 % de los animales que ingresan al Centro de Zoonosis por morder (cuando la denuncia es cierta) o por denuncias por disturbios son abandonados allí y son estos animales de raza los que vienen a aumentar la población de animales en busca de hogar (si tienen la suerte de no ser sacrificados antes en el Centro de Zoonosis).

Un sector numeroso del proteccionismo marplatense admira y felicita la tarea que realizan los veterinarios municipales que son quienes esterilizan a los animales porque esa es su actividad que por supuesto es rentada y son ellos mismos quienes aplican los eutanásicos, quienes dejan morir sin atención a los animales en los caniles, quienes entregan hembras en adopción sin esterilizar, sin desparasitar, sin vacunar y quienes se oponen a las ordenanzas no eutanásicas insistiendo siempre con la implementación del microchip obligatorio y pago para todos. Las adopciones de animales en el Centro de Zoonosis en general se concretan en pocas ocasiones puesto que los mismos veterinarios que sostienen que los caniles “desbordan de animales” y por ello sacrifican son los que dicen a los futuros adoptantes que se acercan al Centro de Zoonosis en busca de animales que no existen perros para adopción, que escasean.

Los mismos veterinarios que mataron antes de la ordenanza de eutanasia indiscriminada vigente y lo hacen ahora pero discriminando entre los enfermos y sanos, entre los agresivos y mansos, entre los jóvenes y viejos, y evaluando posibilidades de espacio que al verse reducido aplican eutanasia para liberar caniles y dejar lugar al próximo, son estos profesionales quienes dan las charlas de “Tenencia responsable de mascotas” en las sociedades de fomento de la ciudad y son estos mismos quienes reciben las felicitaciones y el apoyo de este sector mayoritario del proteccionismo que cree que una fachada mejor (el Centro de Zoonosis actual moderno) hace el cambio.

Hasta el presente ningún partido político ha propuesto declarar a Mar del Plata Municipio no eutanásico e implementar un verdadero plan de control de la población que incluya esterilizaciones, planes de educación, penalización del abandono y prohibición de venta de animales en ferias o en forma ambulante. El tema no preocupa a ningún concejal, no se evidencia un cambio cercano porque la población no se interesa y el proteccionismo formado, no eutanásico y comprometido está en otro lugar o está vencido por una realidad que como todos los años se acerca: “la cacería de perros antes del comienzo de la temporada de verano” y así mostrar la ciudad limpia y ordenada porque los turistas están primero.


Noviembre 2004

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