Abril 2007
En la calle hay perros sin hogar necesitados de cuidado y atención, a los cuales se les ha puesto el rótulo de "sobrepoblación de animales" para sugerir que son ellos los que "sobran".
De esta manera se desvía la atención hacia los animales sin hogar en situación de calle, la parte del problema que necesita urgente remedio, dejando a salvo los intereses comerciales de quienes tanto ayudan a que esta población aumente día a día y sugiriendo que la preocupación por los mismos no hace a la comunidad en su conjunto.
A partir de allí, el municipío de Pergamino -como muchos otros de Argentina y países limítrofes-, amparado en una ordenanza que legaliza las matanzas, continúa con sus políticas de exterminio de animales sin hogar. Los funcionarios solo cuestionan posibles irregularidades en la manera en que fueron capturados, encerrados o matados. Es decir, no cuestiona el hecho en sí, solamente la inconveniencia de que pudiera haberse hecho en forma más cruel que la necesaria.
Lo que decimos desde nuestra posición de defensores de los derechos animales entonces es:
- Si hay sobrepoblación, ¿Cómo es posible que se permita seguir criando perros para venderlos a "tenedores responsables" ?
- Si lo que se necesita es que no haya animales en la calle y a su vez se conviva armónicamente con ellos, ¿Porqué no se implementan campañas de esterilización y adopción de animales sin hogar?
- ¿Porqué no dar trabajo para ayudar a los que dependen de nosotros, en vez de invertir dinero público en ocupaciones que se sustentan en la violencia y el dominio de seres sesibles que nosotros mismos trajimos a nuestro lado?
- Las matanzas no solo son inmorales. Son absolutamente inoperantes para controlar la población de perros en situación de calle.
Como siempre, la explotación y uso de no humanos los condena al dolor y a la muerte.
Da tu voz por los animales. Hacele saber al municipío de Pergamino que reclamás una biopolítica para los compañeros animales basada en el respeto por su vida, con prohibición de matanzas, programas de adopción, y un claro desaliento y reprobación de la producción de animales para venta. Difundí el derecho de todo ser sintiente a no ser recurso para los fines de otros.
Escribile al Gobierno Municipal |