|
Abril 2005
El 15 de marzo comenzó la matanza de las primeras
focas bebés autorizada este año por el gobierno
de Canadá, aduciendo que la especie había depredado
el recurso pesquero del bacalao. El repudio internacional
y la documentación de la crueldad de la matanza, la
insistencia en el uso de la piel de los animales como vestimenta,
el recuerdo de las campañas de B.Bardot en los ochenta,
nos dan cuenta de cuán necesario es defender una postura
que remarque la inmoralidad de seguir utilizando seres sintientes
como objetos.
Los defensores del Bienestar Animal embanderados en esta
campaña han dicho durante años que el gobierno
de Canadá no cumple con las regulaciones para la matanza
humanitaria. Hoy se ha conseguido cantidad de fotografías
y videos que prueban que esto así. Y exigen el cumplimiento
de estas regulaciones. Pero, si se cumplieran, ¿las
aceptaríamos? Estas matanzas no son sólo
crueles. Son inmorales.
La razón que nos impulsa a oponernos a la caza de
focas es la noción de que los seres humanos deberían
ser capaces de respetar el interés de estos animales
a disfrutar libremente la experiencia de sus propias vidas.
El boycot a los productos marinos canadienses apunta a reducir
el sufrimiento. Usa a unos animales contra otros.
Llegó el tiempo de apoyar una economía que
reconozca la importancia de la biocomunidad como un todo interconectado,
y el valor inherente de cada ser sintiente.
Te pedimos hagas valer tu voz por los animales ahora
mismo.
|