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PETA y KFC: “Ninguna diferencia de opinión acerca de cómo los animales deberían ser tratados”
© Traducción: Ana María Aboglio © 2008 Ediciones Ánima La antropóloga Margaret Mead dijo una vez: “Nunca dudes de que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado..” Gente por un Trato Ético de los Animales (PETA) invocó la cita de Mead para darse palmaditas en sus propias espaldas bienestaristas y en las de sus simpatizantes, por el acuerdo de la división canadiense de Kentucky Fried Chicken para “adquirir el 100% de sus pollos –a través de un programa de transición gradual–, de proveedores que usen la ‘muerte en atmósfera controlada’ (CAK), el método menos cruel de matanza de aves disponible. CAK trabaja para reemplazar el oxígeno de las aves con una mezcla de gases inertes no letales, para ponerlos, gentilmente, ‘a dormir.’” La KFC de Canadá también acordó agregar lo que PETA caracteriza como una “opción totalmente libre de crueldad” en el menú del 65% de sus negocios canadienses: Un sándwich de falso pollo que se servirá envuelto en una mayonesa no vegana. Más aún, KFC de Canadá acordó “mejorar sus criterios de verificación de bienestar animal para reducir el número de huesos quebrados y otros daños sufridos por las aves,” urgir (pero no como requisito obligatorio) que sus proveedores hagan otras mejoras de bienestar, y formar un consejo consultivo en bienestar animal. Y PETA tendrá más poder: KFC permitirá que “PETA revise sus formularios de verificación de bienestar animal cada seis meses.” PETA, “excitada por anunciar” lo que caracteriza como un “nuevo e histórico plan de bienestar animal”, “enorme victoria”, y “¡victoria histórica!” ha concluido oficialmente su boicot a KFC Canadá. Pero PETA advierte que “la crueldad en otras naciones continúa.” La pobre Margaret Mead no debe estar simplemente rodando en su tumba, debe estar girando a alta velocidad. El acuerdo PETA/KFC es un ejemplo clásico del fracaso de la reforma del bienestar animal. Consideren lo siguiente: Primero, llamar a esto una “victoria” para los animales es el colmo de la ironía. Este acuerdo es, con toda seguridad, una “victoria”. Pero es una victoria para la industria avícola canadiense, la cual, de hecho, disfrutará de una mayor eficiencia productiva y más ganancias. En su Análisis de Matanza por atmósfera controlada vs. Inmovilización eléctrica desde un punto de vista económico, PETA argumenta a favor del gaseado, o la “matanza en atmósfera controlada (CAK) de las aves, afirmando que el método de aturdimiento eléctrico de matanza “rebaja la calidad y el rendimiento del producto” porque las aves sufren de huesos quebrados y el proceso resulta en peligro de contaminación para la salud humana. El método de aturdimiento eléctrico también “incrementa el costo de mano de obra” en varios aspectos. PETA defiende que el “CAK incrementa la calidad y el rendimiento del producto” porque los huesos quebrados, los hematomas y la hemorragia son supuestamente evitados, la contaminación es reducida, la “durabilidad en los puntos de venta” aumenta, y se producen “pechugas de pollo más tiernas”. PETA también afirma que el “CAK reduce los costos de mano de obra al reducir la necesidad de ciertas inspecciones, reducir los accidentes de trabajo y reducir la rotación de los trabajadores. El CAK proporciona “otros beneficios económicos” a la industria avícola al posibilitar que los productores ahorren costos de energía, y al reducir el desperdicio de subproductos y la necesidad de usar agua. Este análisis es consistente con el que ya hizo la Humane Society of the United States, la cual examinó una considerable cantidad de datos y concluyó:
Y la industria concuerda. De acuerdo con los Poultry Producer CAK Endorsements de PETA, la industria avícola reconoce ampliamente que el CAK significa más lucro:
Así que el CAK reduce los costos de producción y los mataderos que abastecen a KFC de Canadá podrían, con toda probabilidad, pasarse al CAK por razones económicas, de cualquier modo. De hecho, ese es el modus operandi del movimiento de defensa animal contemporáneo: Identificar prácticas que no son económicamente eficientes y que están en proceso de ser cambiadas por la industria de todas maneras. Lance una campaña para que acontezca lo que acontecería en el curso natural de los sucesos, declare victoria, y levante fondos. Esto es exactamente lo que está pasando aquí. Segundo, PETA ofreció a KFC Canadá nada menos que un golpe de marketing. Cesó su boicot a KFC de Canadá y está afirmando que ha ganado su campaña contra la crueldad de KFC en ese país, aunque “la crueldad en otras naciones continúa”, señalando así, para el público, que quien se preocupa con los animales, puede volver a comer en KFC de Canadá, con la bendición de PETA. De hecho, ahora PETA y KFC están de mil amores ante el público. PETA afirma que KFC “gentilmente, pondrá [los pollos]… ‘a dormir.’” De acuerdo con el artículo de Toronto Star, el presidente de Canadá Steve Langford estableció que, una vez que se sentó con el personal de PETA, “encontramos que no había diferencias de opinión acerca de cómo los animales deberían ser tratados.” Matt Prescott de PETA estableció que él creía “que KFC en Canadá está genuinamente preocupado acerca del bienestar animal.” Prescott agregó que “todo lo que queremos es que todos los KFCs de todos los países hagan lo que ha hecho KFC de Canadá”. Consta que Langford está “encantado con el acuerdo.” Apuesto a que lo está. Si fuera él, yo también lo estaría. No perdió nada y ganó a PETA como agencia de relaciones públicas y marketing para trabajar gratis para él. Tercero, KFC está expandiendo su línea de productos y ofreciendo un nuevo sándwich, hecho con un falso pollo y aprobado por PETA como “totalmente sin crueldad”, el que será manipulado juntos con los productos a base de carne de KFC y será preparado con mayonesa no vegana (a menos que el cliente pida sin mayonesa). Entonces KFC tendrá una opción no vegana apoyada por PETA. Las personas ahora pueden ser “activistas por los animales” comiendo un producto no vegano en KFC y poniendo más dinero en los bolsillos de una corporación que vende muerte. Pero hay una tradición en este tipo de comportamiento. En un artículo de diciembre de 2006 acerca de Dan Mathews de PETA, Mathews y el periodista fueron a comer a McDonald’s y el periodista preguntó si podía pedir una hamburguesa con queso. Consta que Mathews respondió: “Pida lo que quiera,”…”La mitad de nuestros miembros es vegetariana y la otra mitad piensa que es una buena idea”. Fuera del hecho de que Mathews come en McDonalds, y le dice al periodista que pida lo que quiera, y proclama sin ninguna consternación aparente que la mitad de los miembros de PETA es “vegetariana” (menos aún vegana), Mathews come un producto –o “hamburguesa vegetariana”–, que ni el mismo McDonald’s dice que es vegetariana, dado que está preparada en una chapa junto a productos a base de carnes y manipulada junto a productos animales. Y el acuerdo es una Victoria para PETA, que hace mucho tiempo que abandonó el enfoque de los derechos animales a favor de perseguir una gloria mayor y una mayor cantidad de contribuciones. Todo lo que importa es PETA. Los animales son sólo secundarios. El “trato” KFC/PETA demuestra dramáticamente lo está mal con el bienestar animal. Esas campañas perpetúan la idea confusa de que “derechos animales” significa poner una televisión en una cámara de tortura y no hacer absolutamente nada para desafiar el paradigma de la propiedad. Por el contrario, el enfoque bienestarista refuerza la condición de los animales como meras mercaderías. Y hace que la gente se sienta mejor acerca de la explotación animal. Más aún, estas campañas representan la relación simbiótica entre la industria y el movimiento de defensa animal. Hasta dónde esta situación ilustra la verdad de la observación de Margaret Mead, es recordándonos que un pequeño grupo de personas puede tener un impacto profundamente adverso en el progreso social. Algunas personas están preocupadas acerca de la ética del uso de los animales. Pero mientras los grupos de defensa de los llamados de “derechos animales” sigan diciendo a esas personas que ellas pueden cumplir sus obligaciones morales comiendo en KFC y otros lugares semejantes (recuérdese que PETA “negoció” acuerdos similares con McDonald’s y con Burger King), la condición que persistirá, y el único progreso que veremos, será el aumento de la cuenta bancaria de PETA. 2008 Copyright © Ánima — Derechos reservados | Información legal
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