inicio (home)
Liberación Textos especializados, enfoque profesional. Entrevistas
 

Liberación > Ánimales

Homenaje a los otros animales

©Ana María Aboglio

"Hasta que establezcamos un compasivo sentido de parentesco entre nuestra propia especie y aquellos mortales compañeros que comparten con nosotros el sol y la sombra de la vida sobre este agonizante planeta, no habrá esperanza para otras especies, no habrá esperanza para el medioambiente, y no habrá esperanza para nosotros mismos." Jon Wynne-Tyson

Los últimos empujones fuertes, han llevado al precipicio a una Argentina que ya estaba al borde. Estando entonces como estamos, dicen algunos, ¿cómo vamos a preocuparnos por los animales? Lo común de la frase no disimula la prejuiciosidad y la falsedad de la misma. La causa animal -tal como la defendemos desde Ánima- no es coyuntural, sino de fondo. Los problemas se agravan sí en cuanto a la atención que la gente podrá prestarles, y en la medida en que todos nos empobrecemos, pero la cuestión de los derechos animales está explosionando en el mundo, como una de las grandes reivindicaciones de la Historia.

Quienes la defendemos somos los que, además de sufrir por el dolor ajeno de cualquier animal -humano y no humano- hemos puesto nuestra energía en la vitalidad de esta causa ética, porque sentimos que los animales son los más violentados del planeta. Siempre hay una excusa a mano para explotarlos, incluso cruelmente. Está permitido por ley hacerles cosas que no podría infligírseles a un asesino serial ni a un humano en estado de vida vegetativa.

EL DERECHO A NO SER TORTURADO LO MERECE TODO SER CAPAZ DE SUFRIR. EL DERECHO A VIVIR LO MERECE TODO SER CAPAZ DE DISFRUTAR, aunque sea mínimamente, del futuro, y no importa que se trate de la simple felicidad de reencontrarse con su guardián al final del día o de ir a dar una vuelta por el parque. Paul Bowles decía en su lecho de muerte que quería seguir viviendo, a pesar de todo, porque era un animal, "y todo animal quiere seguir viviendo". Es, agregaba, una razón existencialista.

Pensemos en esto el 29 de abril y de ahí en más, como homenaje a los animales, al menos con relación a aquéllos que tenemos más cerca, los animales en situación de calle, los caballos de los carritos, los cachorritos que deberían estar con su madre en lugar de estar en venta en los pet shops, como una mercadería más. Pensemos en los horrorosos centros de zoonosis que siguen torturándolos, metiéndolos en jaulas espantosas, maltratándolos y matándolos por las presiones de los grupos y de los funcionarios que prefieren invertir en muerte y enseñar violencia, como ocurre hoy en Mar del Plata, en Tigre, en Neuquén, en Tierra del Fuego, en Lanús. Como ocurrió hasta el 95 en Lomas de Zamora, año desde el que en vez de matarlos, se los deja morir al no implementarse planes de esterilización, asistencia municipal y penalización del abandono, entre otras medidas.

Ellos, los más cercanos, sienten igual que los no humanos usados como objetos de explotación. Lo único que se requerirá después de pensar, después de razonar que sí, que es una causa socialmente justa, será simplemente sentir en el corazón el dolor de los semejantes. Lo que les sucede es lo que nosotros mismos les estamos haciendo.

Y vaya mi homenaje, en este su día, para todos los mártires del planeta. Y para los compañeros que me rodean, que bien merecido se lo tienen.

© Artículo publicado en el diario "La Unión", Lomas de Zamora, pcia. de Buenos Aires, el 29-4-02

2002

Liberación >Ánimales