inicio (home)
Liberación Textos especializados, enfoque profesional. Entrevistas
 

Liberación > Ánimales

Cuervos superan niveles esperados de inteligencia

© Tim Friend

©Traducción: Claudia Cánepa. Ánima

Es posible que los humanos tengan que admitir su error la próxima vez que utilizen la expresión "cerebro de pájaro" como un insulto. Parece ser que los cuervos de Nueva Caledonia poseen una destreza en el uso de las herramientas que podría ser sólo superada por nosotros, "los primates sin pelo". Los expertos describen esta conducta del uso de utensilios, en un informe de Ciencia Hoy (Today 's Sciencie), como uno de los más asombrosos ejemplos de inteligencia animal y de habilidad en la resolución de problemas observados hasta el presente.

Betty, una hembra de cuervo de Nueva Caledonia, empleó un gancho de alambre para alcanzar comida en un laboratorio inglés.

El alboroto se da en torno a una corneja llamada Betty, que vive en el Laborotario de Investigación de Conducta Ecológica de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

La historia de Betty comienza con un experimento dirigido por el jefe del laboratorio Alex Kacelnik, Alex A.S. Weir y Jackie Campbell, también de Oxford. El equipo deseaba saber si Betty y un viejo macho bravucón llamado Abel, podrían escoger la herramienta correcta para una tarea, en el caso de presentárseles la opción. El trabajo consistía en arrebatar un pedazo de carne de un tubo utilizando un gancho de alambre. Las cuervos tenían que elegir entre un alambre recto o uno curvo.

Los cuervos, las cornejas y los arrendajos, conocidos como cóvidos, constituyen una familia de aves especialmente inteligentes. Los cuervos de Nueva Caledonia en las áreas naturales de Nueva Zelanda, son reconocidos como ávidos usuarios de artesanales herramientas, que van desde hojas, ramitas y plumas, que emplean para atrapar a su presa. Kacelnik deseaba saber si esta capacidad era transferible dentro del laboratorio con objetos manufacturados. Totalmente seguros, Betty y Abel eligieron el alambre con forma de gancho y arrebataron la carne sin ningún problema.

Pero he aquí la objeción. Durante el experimento Abel, el más grande y dominante, robó el gancho de Betty, dejándole sólo el alambre recto para conseguir su carne. No se suponía que esto sucediera.

"En lugar de darse por vencida, ella tomó el alambre, encajó la punta en una hendidura y la dobló con su pico para producir un gancho igual al que le había sido robado", dice Kacelnik. "Betty procedió luego a obtener la comida. El equipo completo comprendió inmediamente que esto era algo inusual y totalmente excepcional".

Para asegurarse que esto no fuera un truco, los investigadores preparon un experimento con Betty, en el que se usaron sólo alambres rectos. Nueve de cada diez veces, ella fabricó su gancho y arrebató su comida.Mejor aún, Betty empleó diferentes metódos para modelar los alambres, utilizando a veces varias huecos donde acuñarlos y, otras parándose en uno de los extremos y doblando el otro con el pico.

Kacelnik dice que los investigadores no intentaron el experimento con Abel. Los machos dominantes ponen en juego estrategias con mayor eficiencia, aunque tal vez de forma menos inteligente. Esperan hasta que el trabajo esté hecho y roban la comida de sus subordinados.

¿Qué significa todo esto?

"Este es uno de los más importantes y recientes estudios sobre la asombrosa inteligencia de animales que eran considerados mentalmente ineptos", dice Marc Bekoff, de la Universidad de Colorado, científico y autor de Animales Inteligentes, en la Prensa de la Universidad de Oxford. "En efecto tal vez sea éste uno de los más significativos estudios del pensamiento animal de cualquier especie."

Dueños de animales de compañía y gente que trabaja con animales regularmente tienen pocas dudas sobre si éstos poseen inteligencia. Pero los científicos han comenzado por aceptar a los animales, en la pasada década, como algo más que peludos robots solamente. Este estudio es tal vez el primero en documentar a un simpático animal resolviendo un problema espontáneamente. Es dudoso que Betty pudiera pasar los exámenes de ingreso a Oxford, pero ella "sabía" claramente lo que estaba haciendo, aunque no lo hiciera de la misma forma que los humanos. "La conducta es intencional, es dirigida a una meta, y no es ensayo y error", dice Bekoff.

Investigadores del comportamiento animal han debatido por más de un siglo sobre si los animales son capaces de tener un propósito. El estudio ilustra también que Betty pudo hacerse una imagen mental del gancho que necesitaba crear y proyectar varias maneras de realizarlo. Los científicos no están seguros como se denomina esto en los animales, pero cuando nosotros lo hacemos, lo llamamos pensamiento.

Publicado en su versión en original en inglés, en U.S.A. Today, 2002.

2002

Liberación >Ánimales