La piel de otros II

Pieles de gatos y perros

Se estima que unos 2 millones de perros y gatos se matan cada año en el comercio de pieles. Criadores de perros y gatos operan principalmente en China y en otras partes del Sudeste de Asia. Los criadores venden pieles de gatos y perros a empresas en Europa, quienes incorporan la piel y el cuero de los animales en ropa y productos como juguetes para gatos o animales rellenos. Los productos que contienen parcial o totalmente la piel de gatos y perros luego son vendidos a compradores en Europa, América y en otros sitios del mundo.

Los negocios mantienen pequeños o grandes grupos de gatos y perros en granjas-criadero, varias de las cuales están localizadas en China del Norte, donde la piel de los animales crece más gruesa en el tiempo frío. Estas instalaciones retienen a 70 gatos, ode 5 a 300 perros. A menudo, los criadores no son negocios como tal, sino una familia que posee unos pocos perros y gatos como animales domésticos. Mantienen a estos animales afuera para que su abrigo crezca más tupido. Al principio del invierno, sacrifican los animales y venden sus pellejos a comerciantes de piel. Los criadores valoran en particular aquéllas que provienen de gatos de pelo corto y perros pastor alemán.

Como con otros animales en la industria de las pieles, los perros y los gatos son criados en instalaciones húmedas, con alimento y agua inadecuados, en condiciones que optimizan el grosor y la longitud de su piel, pero que los debilita y los enferma a tiempo para la matanza.

Para matar un perro, el carnicero ata un cable metálico alrededor de su cuello, luego lo apuñala en el área de la ingle. El carnicero entonces despelleja al perro, a veces mientras el perro todavía vive.

Los carniceros ahorcan a los gatos para matarlos. En ocasiones, los cuelgan, luego vierten agua en sus bocas abiertas hasta que los gatos se ahogan.

A menudo, los gatos y perros son vendidos en mercados al aire libre. Los criadores venden la carne de perro a restaurantes o procesadoras de alimento. Luego, locales usan la piel de gatos y perros ellos mismos o la venden a distribuidores en Europa. Allí, los intermediarios comercian la piel en casas de subasta, o introducen la piel de gatos y perros en productos europeos. Distribuidores europeos también usan el cuero de estos animales.

El Parlamento Europeo aprobó un Reglamento que prohíbe por completo la comercialización, importación y exportación de pieles de perros y gatos en la Unión Europea. El mismo se aplicará a partir del 31 de diciembre de 2008. Exceptúa a las pieles que se utilicen con objetivos «educativos o de taxidermia». Curiosamente, la medida es considerada «un compromiso claro a favor de la protección de los animales», dentro de la Unión Europea.