La más potente de nuestras acciones

Ánima, marzo de 2016.

Cargamos aun algunas rémoras, como las que provienen de la difusión de una dieta, el vegetarianismo (entendido como ovo-lacto-veg y por lo tanto, un tema de comida). En otros casos se alude a que la defensa de los animales no humanos no tiene que “exagerar» o que «no es lo mismo la carne que la leche» o que no es lo mismo las «pieles» (con la idea de que esto es «ostentoso» y “frívolo” pues los animales no se aprovechaban para otra cosa, etc.). Suele también desconocerse o negarse la relación entre la mal llamada “sobrepoblación” de perros y gatos y los animales sin hogar.

A su vez, el movimiento ecologista tiene aristas que favorecen la causa por los derechos animales cuando se posiciona en que los animales salvajes deben vivir en libertad, lo que favorece ciertos aspectos de la lucha por los derechos animales. Pero estas intersecciones no significan coincidencia de posiciones éticas. No tenerlo en cuenta puede llegar a confundir mucho a quienes reciben un mensaje.

El cambio sustancial que nos proponemos apunta a dejar de usar a los demás animales sintientes como objetos y a revalorizar sus vidas. Por eso el mensaje de nuestras campañas apunta a «valerse  por sí mismo.» Esto es, a que no haya que aclarar aparte que «nosotros también estamos contra toda explotación.»

De hecho en Argentina, por ej., hablar de vegetarianismo (lo cual entraría en una propuesta de un día mundial sin «carne») es hablar de ovo-lacto-vegetarianismo. Algunos restaurantes porteños ofrecen «omelettes vegetarianos» entre sus platos. Así que la gente podría ser llevada a pensar en  esos términos, llevando su consumo al sufrimiento y la muerte de animales pero pensando que ya no es «lo mismo que comer carne», y olvidándose de que en definitiva, cuando pensamos en términos de «sin» es «sin producir daño intencional e innecesario a otros seres sintientes».

El veganismo es consecuencia de esta postura.

No importa por dónde empiece alguien a cambiar su relación con los otros animales. Lo que importa es que entienda porqué hablamos de no convertirlos en objetos de uso, consumo, explotación. Más o nuevas especies hoy son confinadas y aprovechadas como recursos de acuerdo a las leyes de “protección” de la fauna, por lo que esas rémoras de las que hablamos comienzan realmente a volverse pesadas  a la hora de hacer rendir el activismo.

Seguimos trabajando para cambiar el pensamiento: la más potente de nuestras acciones por la defensa animal.