| Una absoluta mayoría de los animales criados para
ser convertidos en comida son tratados como unidades mecánicas
de líneas de producción. En las modernas economías
de mercado, sin importar en absoluto su condición de
ser sintiente, el animal es forzado a un ciclo de explotación
tan abusivo que hasta suele morir antes del tiempo programado
para su destrucción. El objetivo es conseguir la máxima
cantidad de mercadería al mínimo costo. Esta
es, probablemente, la mayor de las explotaciones a la que
se los somete. La recomendación mínima de "ser
amables con los animales" se desvanece aquí en
la sangre de varios billones de muertos por año. Para
los productores, estos seres son como los "animats",
esos agentes simulados en ordenadores o robots materiales,
creados según los mecanismos de autonomía y
adaptación de los animales verdaderos. Pero en las
granjas hay individuos reales, esclavizados por una de las
explotaciones más crueles que ha generado el humano.
Tecnología de avanzada de por medio, este "progreso"
destruye toda posible relación de respeto y acercamiento
amable con los animales no humanos.
Primero, se los obliga a una vida de sufrimiento,
privaciones, miedo, stress, confinamiento; se les quita la
posibilidad de moverse y expresar sus preferencias; se los
hacina en la situación paradojal de impedir una natural
socialización con los de su especie, a pesar de estar
rodeado de miles de ellos. Castraciones y cortes de pico
sin anestesia, marcado a fuego, manipulaciones genéticas
para que produzcan más aunque colapsen, hormonas para
que crezcan rápidamente, aire saturado de amoníaco
y convivencia con el propio excremento. Si sobreviven, es
porque este tipo de producción surgió gracias
al descubrimiento en 1920 de las vitaminas A y D que suplieron
el sol y el ejercicio, y de los antibióticos en 1940,
los que, dados en forma preventiva, sostienen al animal permanentemente
expuesto a enfermedades infecciosas originadas por el confinamiento
intensivo. La cría de animales a campo libre (free range) u orgánica incluye variantes que apenas reducen el grado de sometimiento general; son aceptadas por los productores en la medida en que les resulta más lucrativa, apta para un nuevo mercado de consumidores "que cuidan su salud" y a quienes se quiere convertir en "consumidores conscientes" de cuerpos y productos provenientes de la explotación de no humanos.
Segundo, rumbo al matadero. Porque ya
dieron el peso de "faena" (eufemismo por matanza), o porque ya están "gastados"
para seguir produciendo leche o huevos, lo que ocurre muchísimo
antes de lo que correspondería a su vida en forma natural.
De estos campos de concentración que son las granjas
industriales (factory farms /feed lots), o de los pocos lugares
en que se crían confinados en predios al aire libre, salen en camiones abarrotados rumbo a
la muerte. Vagones transportando a los judíos durante
el Holocausto es la escena que recuerda el Rabino Profesor
Dan Cohn-Scherbok asociada a este espectáculo. Dice
que él está seguro de que los alemanes eran conscientes
de que los judíos, entre otros, eran tratados horriblemente,
y reflexiona : "I think today we also don't want to think
about the way animals are being treated": "Creo que hoy también nosotros no queremos pensar acerca
del modo en que se trata a los animales " Sin comida
ni agua, hacinados, empujados y ajetreados por el viaje, el
miedo los mella como a cualquier ser sintiente. El "encogimiento"
y la "fiebre del transporte" son dos pistas seguras
para medir ese sufrimiento.
Tercero, la muerte. En el matadero los
animales huelen y ven las matanzas de los que los preceden,
escuchan sus gritos. La tarea es realizada por humanos. Se
necesita un alto grado de violencia para hacerlo. La crueldad deliberada
ha sido reportada en numerosos casos. Todos los métodos
de aturdimiento previo -si es que se usan- son calificados
como problemáticos para desvanecer a los animales,
que en la gran mayoría de los casos están conscientes
cuando se cortan sus yugulares, muchas veces colgados boca
abajo de una pata. Y, aunque realmente hubiera una muerte
indolora, la muerte supone la mayor privación para
el animal, la de su vida. "Acabas de cenar, y no importa
lo escrupuloso que esté escondido el matadero con la
agraciada distancia de las millas, hay complicidad" [Ralph
Waldo Emerson, Destino] Isaac Bashevis Singer señaló
que nunca habrá paz en el mundo mientras comamos animales.
Y es que en este punto se revela la negra sombra de la naturaleza
humana: su deseo de dominar y destruir para obtener poder.
Sin duda, las pesadillas de los animales
se moldean con rostros humanos. El vegetarianismo profundo (veganismo) se revela,
más que como una prescripción dietaria para
mejorar la salud, o aumentar la cantidad de alimentos con
menor gasto energético o evitar la contaminación,
como una filosofía de vida. Una manera de no ser partícipe
de esa temporada en el infierno. |