Con
una división en categorías que incluye capones,
chanchas, lechones, cachorras/os, se matan por año
miles de porcinos.
El Departamento de Agricultura de EE.UU. estimó que aumentará en un 4% la producción mundial de cerdos en el 2007.
Ni ridículos ni sucios, los cerdos
se caracterizan por su limpieza y sociabilidad. Se adaptan
perfectamente como animales de compañía y su
inteligencia no es menor que la de un perro. Convertidos en
"mutantes" genéticos en las factory farms,
sufren problemas crónicos en sus huesos debido al enorme
peso al cual son inducidos.
En las granjas de cría intensiva, los cerdos viven
en chiqueros con piso entarimado para que el excremento
caiga debajo de ellos en una especie de bandeja, eliminando
de este modo la necesidad de limpiar. Los animales nunca
tocan la tierra durante los 4 meses que pasan en el lugar.
Lejos se encuentran del habitual chiquero con paja. Estas
condiciones de vida los alteran física y emocionalmente.
Polvo, amoníaco y vapor procedente de la orina impregnan
todo el lugar. Los trabajadores pasan allí un tiempo
muy limitado, obligados a utilizar máscaras debido
a la intensa contaminación ambiental. Lamentablemente,
los cerdos no pueden elegir: soportan día y noche
la erosión que sobre sus pulmones produce el aire
amoniacal.. De acuerdo a numerosos estudios, un gran porcentaje
de cerdos sufren de neumonía, pero sale muy oneroso
ventilar el lugar. El denominado "Síndrome de
Estrés Porcino" (SEP) provoca jadeos, ansiedad
e inclusive muerte repentina.
La superpoblación de animales tiene como objetivo
la reducción de costos. Cuando un animal camina o está
en movimiento, el alimento que se le suministró se quema en
forma de calorías. Los productores tratan de mantenerlos tan
inmóviles como sea posible, y asegurar de esta manera que
todo el alimento se almacene en el cuerpo para comercializar
más rápidamente la carne. El hacinamiento aberrante
provoca altos niveles de agresión que resultan en luchas
a veces fatales. Por este motivo se les corta el el rabo,
para evitar que el intenso estrés les lleve a mordérselos
con el consiguiente derrame de sangre que podría conducirlos
a un mayor grado de agresión. El corte es tan sin anestesia
como el que se hace para castrarlos a fin de mantenerlos mas
tranquilos.
Las cerdas son forzadas a vivir en condiciones tan degradantes
como las gallinas ponedoras. Confinadas en los "cajones
de parto", no pueden siquiera darse vuelta para tocar
a su lechigada. En una vida como verdadera cerda, habría
buscado un lugar de privacidad donde parir. El aburrimiento
y el confinamiento constante conducen a los animales al
típico comportamiento neurótico de moverse
hacia atrás y adelante, mordiendo las barras que
las aprisionan. Según el director de la Granja Híbridos
Argentinos (1), el proceso de reproducción es el
siguiente: "En el laboratorio se retira el semen de
los 12 machos con los que inseminan a las 1000 madres del
predio. Por extracción se obtienen entre 20 y 30
dosis para fecundar a 10 madres una vez por semana. Cuando
se registra el primer celo tras el destete, la cerda vuelve
a ser inseminada y el ciclo se repite". Cada madre
da a luz 11 lechones. En el caso de las vacas, sólo
tienen una cría por vez. Cuando los animales llegan
a pesar 112 kilos -alrededor de los 6 meses de edad-, están
listos para ser enviados al matadero.
Durante el transporte
el estrés no termina, y es por eso que algunos camiones
poseen rampas hidráulicas para que los animales suban
y bajen a nivel. El desenlace final: se adormila al animal
con un espeluznante shock eléctrico de 240 voltios
para reducir la tensión, manejarlos fácilmente
y abrirle el cuerpo para al sangrado horizontal.
En cuanto al suministro de alimentos, las raciones para
un criadero de ciclo completo consisten en un 80% de maíz
y 20% de soja. El sector consume un total de 750.000 toneladas
de granos. La mayor parte de los cerdos se matan alrededor
de los seis meses de edad.
La Asociación Argentina Cabañeros de Porcinos (Argentina) ha considerado que la cría "a campo" (no intensiva) es una alternativa sustentable que demanda un cuarto de las inversiones que necesita la cría en confinamiento, siendo por lo tanto, una alternativa interesante para obtener ganancias. Considera además que tiene costos inferiores por la disponibilidad de granos, no contamina el medio ambiente y logra carne más saludable y sabrosa. Queda claro que la versión orgánica de estos cadáveres -como la de todos los no humanos destinados a servir como comida-, será provechosa para la industria explotadora. En el comienzo de marzo de 2007 comenzaron a regir las resoluciones que establecen compensaciones sobre el precio del maíz para los feedlots y granjas porcinas. La Asociación Argentina de Productores de Porcinos, que agrupa a las principales granjas agroindustriales -como Aceitera General Deheza, frigorífico Paladini, Williner (lácteos) e ingenio Ledesma, dió el beneplácito a esta normativa ya que permitirá recortar el costo del maíz y soja destinados a la producción de carne. La matanza de cerdos subió un 14% entre el primer semestre de 2007 en comparación con igual período de 2006. Pasó de 1.350.000 individuos a 1.540.000, según datos de la Secretaría de Agricultura de la Nación. Este aumento obedece al aumento del consumo, incentivado por la misma Secretaría y por la AAPP, el cual pasó de un promedio mensual de 6,60 kilos por habitante por año en el primer semestre del año 2006, a 7,33 kilos en el primer semestre de 2007. En el 2007, el consumo de carne fresca subió un 100%, pasando de 2,5 a 5 kilos por habitante. El consumo total de productos de este rubro se incrementó un 40% por habitante, según datos aproximados de la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP). Se invirtieron unos $800 000 en el 2007 en la campaña "Hoy comemos", para la promoción e incentivo del consumo de cerdos.
Notas:
(1): Diario La Nación del 3/03/2001, Suplemento Campo.
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